Estimado Presidente Calderón,
Le escribo para expresar mi preocupación sobre los casos de Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú, quienes fueron violadas por miembros de las fuerzas armadas en 2002. Estos elementos nunca han sido llevados ante la justicia.
Mientras los casos sigan dentro de la jurisdicción militar, éstos no serán investigados a fondo ni de manera imparcial, a los responsables no se les procesará ni sancionará adecuadamente, negando con ello la justicia a las mujeres.
Le pido a usted que, además de demostrar su compromiso con la protección de sus ciudadanos, tome medidas inmediatas para garantizar que los casos se transfieren a las autoridades civiles apropiadas.
Es importante garantizar que los autores de estas violaciones sean llevados ante la justicia a través del sistema de justicia civil y que a las víctimas se les dé una adecuada reparación de daños.
Confío en que usted tomará las medidas convenientes para garantizar a las comunidades indígenas del país y las y los ciudadanos preocupados por estos acontecimientos que los actos mencionados no se repetirán.
Espero su pronta respuesta, como señal de que está usted escuchando mi voz que se une a la miles de personas, organizaciones y organismos internacionales que piden que la jurisdicción militar sea revisada para juzgar a militares ante tribunales civiles cuando estos cometan delitos contra civiles.
Atentamente,