Información complementaria:
La situación en el este de la República Democrática del Congo (RDC) corre el riesgo de convertirse en una catástrofe humanitaria, a menos de que la fuerza de mantenimiento de paz de las Naciones Unidas, MONUC, reciba refuerzos y personal y equipo especializado para que puedan proteger a los civiles de manera efectiva.
La crisis humanitaria y de derechos humanos en el este de la RDC se ha deteriorado dramáticamente en el último mes desde que el Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP), bajo el liderazgo del general renegado Laurent Nkunda, lanzó una nueva ofensiva contra las fuerzas gubernamentales en octubre. En cuatro días a fines de ese mes, el CNDP, el cual cuenta con cerca de 6,000 combatientes, cercó al ejército nacional, capturó el pueblo de Rutshuru y llegó hasta 15 km de la ciudad de Goma, capital de la provincia de Kivi del Norte, antes de declarar un cese al fuego unilateral el 30 de octubre. Como se documenta en el reporte más reciente de Amnistía Internacional (AI), Kivu del Norte: No termina la guerra contra mujeres y niños/as (AFR 62/005/2008, septiembre de 2008), el CNDP se encuentra entre los principales perpetradores de crímenes de guerra y otros graves abusos a los derechos humanos en la provincia.
Al menos 250,000 civiles, la mayoría mujeres y niños/as, fueron desplazados por el conflicto, aumentando el total de desplazados internos (IDPs) en la provincia a más de un millón, casi 1.6 millones de acuerdo con algunos estimados, generados por ésta y otras series de enfrentamientos. Estas personas se encuentran en una situación desesperadas, sin alimentos, agua o medicina suficientes, y sin hogar. Las operaciones humanitarias internacionales sólo recomienzan después de los enfrentamientos, varios IDPs se encuentran inaccesibles y algunas operaciones humanitarias están suspendidas por la frágil situación de seguridad. Con anuencia del CNDP, se estableció un corredor humanitario entre Goma yRutshuru, aunque es tenue y únicamente un convoy de 12 vehículos de ayuda lo ha recorrido. Otros ejes viales, principalmente al norte de Rutshuru, no están abiertos a las operaciones humanitarias. Existe una especial preocupación por la seguridad de cerca de 50,000 personas que huyeron al norte desde campos de desplazados cerca de Rutshuru y cuyo paradero se desconoce. Los campos fueron vaciados, incendiados y robados durante el combate.
A pesar del cese al fuego, la situación en Goma es tensa. La noche del 30 de octubre, de acuerdo con información recibida por AI, al menos 22 civiles fueron muertos en la ciudad, principalmente por soldados del ejército nacional (FARDC) que huían de la vanguardia del CNDP y robaban y asaltaban a mano armada. Se impuso un toque de queda en la ciudad y MONUC patrulla las calles, pero no cuenta con los recursos suficientes para cubrir los requisitos de seguridad de la ciudad. La mayoría de las unidades de las FARDC se han movilizado al sur de la ciudad, pero se reporta que están indisciplinadas y caóticas, y que son incapaces de resistir una nueva ofensiva del CNDP.
MONUC es la única fuerza capaz de proveer alguna protección a los civiles. Sin embargo, la fuerza está sobreextendida y carente de equipo esencial y personal especializado. MONUC, a pesar de ser la operación de mantenimiento de paz más grande del mundo, con cerca de 17,000 soldados, se enfrenta a una nueva ola de violencia por parte de los grupos armados en varios frentes a lo largo y ancho del país (principalmente en la provincia de Kivi del Sur y en los distritos de Itury u Haut-Uele en la provincia Oriental), así como una inestabilidad permanente en otras áreas (principalmente en las provincias de Bas-Congo y Kananga). Ituri también ha visto un resurgimiento de la violencia, mientras que en el distrito de Haut-Uele de la provincia Oriental los ataques contra civiles y los secuestros de niños/as por parte del Ejército de Resistencia del Señor (ERS) han incrementado a lo largo de 2008. Kivu del Norte es la situación más grave actualmente. Las tropas de MONUC cuentan con cerca de 6,000 efectivos en esa región, ubicados en bases a lo largo de la provincia. Cerca de 1,000 efectivos se encuentran en la ciudad de Goma.
El 3 octubre, Alan Doss, Jefe de MONUC y Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas en la RDC, pidió al Consejo de Seguridad autorizar nuevos Cascos Azules y equipamiento necesarios para que MONUC contenga la violencia. Este llamado fue apoyado por Alain Le Roy, SubSecretario General de las Naciones Unidas encargado de las operaciones de mantenimiento de paz y, el 5 de noviembre, por el Secretario General Ban Ki-Moon. Sin embargo, el Consejo de Seguridad aún no ha respondido a la petición.
MONUC ha solicitado dos batallones de infantería, dos compañías de fuerzas especiales, 18 helicópteros con un personal de 260 individuos y dos aeronaves C-130 Hercules con 50 personas, una compañía de ingenieros, expertos en inteligencia, entrenadores militares y dos unidades policíacas.
|